CAsa B+C

Autores:  Marcelo J. Barella + Soledad Corazza.

Ubicación: Villa Allende - Córdoba.

Sup.: 200 m2

Estructura: Arq.Ivan Salgado - Ing. Jóse Luis Gomez

Fotografia: Roger Berta

Año:2016

 


La casa se implanta en el terreno a partir de la topografía y árboles existentes. La fachada, con un plano de hormigón que se va recortando, oficia de escenario / pantalla de la vegetación autóctona: “Los Espinillos”, arbolitos esculturas, que generan un filtro entre la calle y la vivienda.

La casa se eleva, flota, no toca el suelo. Ese vacío es la conexión entre el plano piso y la arquitectura.

La arquitectura es conformadora de vacíos, patios, lugares de encuentro familiar que se van descubriendo a medida que se recorre y habita.

 

Trabajamos con un sistema de recorridos que generan diferentes instancias desde la calle hasta la casa.

 Recorrido: Se circula a través de una rampa o escalera que tienen una fuerte relación con los árboles. Por último, el Ingreso se da a través de un puente conector, que se eleva sobre un estanque, filtro: traspasar el agua, entrar purificado.

Todos estos elementos son conformadores de un patio más privado que tiene un fuerte vínculo con el interior de la cocina. La pantalla de hormigón, materializada como borde del patio y límite exterior de la cocina, nos permite ver hacia la calle, sin ser mirados.

También trabajamos con un sistema funcional muy racional y teniendo en cuenta de manera primordial las orientaciones. Los espacios sociales de reunión se abren al norte, y en relación al patio central privado, de encuentro familiar. Los dormitorios al este, con puertas-ventanas, balcón, que enfocan y enmarcan los Espinillos.

El desarrollo del Sistema constructivo es tradicional, utilizando materiales de la zona y en relación a materiales genuinos.

Trabajamos con un concepto de “habitar la casa” que para nosotros es muy importante: permitir la reunión pequeña, o de muchas personas, la familia grande; lo cual lleva a una búsqueda en el diseño de lo flexible. Por eso, la casa se abre y se cierra, se agranda y se achica en función a las necesidades.

Tiene grandes puertas ventanas que se embuten en los muros. Esto permite conectar, vincular el interior con el exterior y hacerlos prácticamente un mismo espacio, contenido por la arquitectura.

En su interior, el hogar es el elemento central y organizador del espacio. Convoca, invita a la reunión.

Está previsto que la casa pueda crecer y cambiar a partir de las necesidades de sus habitantes, por lo que se planificó una ampliación en planta alta por si la familia lo requiere.

 

El mayor desafío que enfrentamos al proyectar y construir esta casa fue trabajar con un presupuesto muy escaso, hacerla con un crédito social. Esto nos llevo a maximizar la eficiencia en el manejo general de la obra, desarrollo de los sistemas constructivos y cómo reutilizar los materiales, buscando siempre, lo que para nosotros es muy importante: lograr un diseño que potencie y proponga una buena calidad de vida a sus habitantes. Por tal motivo trabajamos en la espacialidad utilizando materiales puros, sin revestimientos y trabajamos con un seguimiento muy intenso de la mano de obra.